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Blog de reseñas bibliográficas de Chiron
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El maestro del emperador

 Pedro Gálvez, El maestro del emperador, ediciones Debolsillo, Barcelona, 2008.

Se cierra nuestra lectura de la trilogía de Pedro Gálvez con El maestro del emperador, cuyo personaje principal es el hispano Lucio Anneo Séneca.
El malagueño Pedro Gálvez es el autor de la trilogía por el libro citado junto con La emperatriz de Roma, con Agripina como personaje principal, y Nerón, diario de un emperador, ambas ya comentadas en este blog. En su conjunto, las tres novelas coinciden parcialmente en el tiempo narrativo y suponen un triángulo de personajes y, dentro de la ficción novelada, un triángulo de visiones de un mismo momento de la historia.
En la sucesión de tiempo, sería primera la novela dedicada a Agripina, ya que narra el ascenso de Nerón al imperio como fruto de las maniobras de su madre, Agripina, que al no poder ser emperatriz por su condición de mujer, se casará con su tío Claudio para llegar a serlo y manejar los hilos del imperio y después ejerciendo el gobierno efectivo como madre del emperador Nerón. Después, cronológicamente hablando, situaríamos la novela de Séneca, donde se manifiesta la evolución del filósofo desde la muerte de Agripina y su abandono efectivo de la consejería de gobierno de Nerón hasta su muerte, condenado por conspiración contra el emperador. Por último, el diario de Nerón es la evolución del personaje desde el asesinato de su madre hasta su muerte.
Personalmente, el triángulo trazado por Gálvez también es un triángulo de relaciones familiares, pues en su ficción narrativa hace a Séneca amante de Agripina y padre de Nerón, bajo la indicación de que el nombre real de Nerón, Lucio, es el mismo que el de Séneca y que dicho nombre no es usado apenas en la familia Julio-Claudia, por lo que las relaciones llevan implícitas no sólo la visión del poder desde el punto de la ambiciosa, el filósofo y el artista, sino también las visiones de la madre, el hijo y el padre.
Creo que en la trilogía el personaje central es Nerón y su relación con Agripina y Séneca por un lado nos permiten conocer cómo se forja el personaje y al mismo tiempo como su rebeldía y su insumisión contra ellos en busca de su personalidad, su autonomía y su realización acaba arrasando con quienes más le querían y le rodeaban (al margen de las intrigas de Tigelino).
Con El maestro del emperador, Gálvez se acerca más al tono de La emperatriz de Roma que a Nerón, diario de un emperador. Este último era un retrato obsesivo de un loco que llegaba a cansar en la lectura; sin embargo, en las otras dos, las dotes narrativas de Gálvez brillan y su lectura resulta mucho más atractiva, sosegada, clara y profunda. Los retratos de los tres personajes están muy bien conseguidos destacando en cada uno de ellos sus atributos básicos: Agripina es ambiciosa, Nerón un loco y Séneca un filósofo reflexivo.
No obstante, Séneca no parece salir tan bien parado del retrato del novelista malagueño: aparece como un personaje que no predicaba con el ejemplo durante toda su vida y que sólo al final, cuando se aleja de Roma y de su tutoría sobre Nerón, reflexiona sobre sí mismo, la condición humana, la filosofía y abraza finalmente sus propias doctrinas.
Recomendamos, pues, la lectura de la novela y de la trilogía, a pesar de que se noten anacronismos narrativos y ambientales.
La sinopsis que la editorial ofrece (http://www.debolsillo.com/) dice: “Séneca rememora su vida y las intrigas políticas que llevan hoy al emperador a convertirse en un odiado tirano. Roma, siglo I d.C. Predicador de la pobreza y la vida retirada, Séneca fue uno de los hombres más ricos e influyentes de Roma. Defensor de la frugalidad y del dominio de sí mismo practicó, sin embargo, la gula y vivió atormentado por pasiones incontrolables. Aquel cortesano sin escrúpulos, que supo derrotar a todos sus contrincantes en la implacable carrera hacia el poder, es el precursor de la psicoterapia moderna, el dramaturgo genial que dio origen al teatro renacentista y el filósofo que alumbró el humanismo europeo. En El maestro del emperador se recoge el período más asombroso de su vida. A la edad en que la mayoría de las personas añora el descanso, Séneca rompe sus ataduras, crea lo mejor de su obra y alcanza la añorada sabiduría. Aquel hombre gordo, fofo y enfermizo se transforma y rejuvenece. En ese camino hacia la libertad sucumbe a las intrigas y se ve envuelto en una terrible conjura, a raíz de la cual, su discípulo, el emperador Nerón, a quien quiso hasta la muerte como a un hijo, se volverá contra su mentor. Pedro Gálvez recrea los últimos años de la vida del gran pensador cordobés y lo hace con seriedad y maestría narrativa. De ese modo, esta obra no es sólo el más perspicaz perfil de un hombre excepcional en una época excepcional: es también una novela que atrapa y emociona”.
Del autor, la web de la editoria dice: “Pedro Gálvez nació en Málaga y se crió en la Cárcel de Mujeres de Madrid y en una aldea de Castilla la Vieja. Ha estudiado Antropología en la Universidad de Caracas, Economía en la Escuela Superior de Economía de Berlín, y Periodismo, Sociología y Politología en la Universidad de Múnich. De Venezuela tuvo que huir por su participación en el movimiento guerrillero y de la desaparecida Alemania Oriental, por su oposición a la invasión de Checoslovaquia. En España, donde colaboró con periódicos y editoriales, ha publicado las siguientes obras: Historia de una hormiga, El duende, Desarraigo, Hypatia y Nerón , las últimas traducidas respectivamente al griego y al alemán”.
Publicado en Antiquitas Graeca et Latina.

La Emperatriz de Roma

 Pedro Gálvez, La Emperatriz de Roma, ediciones Debolsillo, Barcelona, 2008.

Difícil se lo puso Pedro Gálvez al escribir novelas históricas sobre la dinastía de los Julio-Claudios, pues, por un lado, tiene que competir con las ya clásicas Yo, Claudio y Claudio el dios y su esposa Mesalina, de Robert Graves, y por otro, tiene que mostrar originalidad sobre un tema manido y sobre unos personajes bastante conocidos.
No obstante, él lo va a hacer en su trilogía entorno a Agripina, Nerón y Séneca, con los títulos La Emperatriz de Roma, Nerón, Diario de un Emperador y El Maestro del Emperador. Por ahora, sólo voy a hablar de la primera.
La sinopsis y resumen que la propia editorial ofrece sobre La Emperatriz de Roma dice lo siguiente:

“La apasionante historia de Agripina, madre de Nerón, y las luchas de poder y conspiraciones que la llevaron hasta la muerte. Enérgica, ambiciosa, intrigante: la vida y obra de Agripina, madre de Nerón, dueña del Imperio. Agripina la Menor, hija de Agripina la Mayor, es una figura central de la historia romana: hermana de Calígula, contra quien conspiró; esposa, en terceras nupcias, del emperador Claudio; madre de Nerón, a quien situó en el trono, tuvo una vida novelesca, marcada por las turbulencias de una corte dominada por la insania y la sucesión de intrigas, de las que ella casi siempre formó parte. En esta obra, con la maestría que le caracteriza, Pedro Gálvez da cuenta de la vida de una mujer que no se resignó a tener un papel secundario y, con inteligencia y tesón, se convirtió en la figura femenina más fascinante de una época que Trajano consideró la más gloriosa del principado”.

La novela está bien escrita, mantiene la intriga y la emoción en todo momento, a pesar de que uno pueda conocer a los personajes y su final. También sugiere ideas atrevidas, como que Nerón, nacido Lucio Domicio Ahenobarbo, era hijo de Lucio Aneo Séneca, de ahí que recibiera el nombre de Lucio, poco frecuente en la familia Julio-Claudia, al menos en dicho período. Creo que también se excede en dar tanto peso político, central, manipulador y esencial a la figura de Agripina, quizás como herencia del papel que Graves le confirió a Livia en su saga.
Desde un punto de vista pedagógico, puede resultar duro y difícil encomendar su lectura a los alumnos de secundaria por las explícitas descripciones de encuentros sexuales entre personajes de la novela, incluida la propia Agripina, con las que se explaya el autor.
Sobre Pedro Gálvez, http://www.malagahoy.es/ nos cuenta: “Gálvez nació en Málaga en 1940 y se crió en la Cárcel de Mujeres de Madrid y en una aldea de Castilla la Vieja. Ha estudiado Antropología en la Universidad de Caracas, Economía en la Escuela Superior de Economía de Berlín y Periodismo, Sociología y Politología en la Universidad de Múnich. De Venezuela tuvo que huir por su participación en el movimiento guerrillero, y de la desaparecida Alemania Oriental por su oposición a la invasión de Checoslovaquia. Hijo de matemático represaliado en el franquismo y nieto de poeta bohemia en el Madrid de principios del siglo pasado, el autor de esta trilogía es ahora un escritor renacido”.

Publicado en Antiquitas Graeca et Latina.

Nerón, Diario de un Emperador

Pedro Gálvez, Nerón: Diario de un Emperador, ediciones Debolsillo, Barcelona, 2008.
El primer volumen de la trilogía romana de Pedro Gálvez es Nerón: Diario de un Emperador, completado con las obras dedicadas a un triángulo de relaciones con su madre, en La emperatriz de Roma, y con su preceptor Séneca, en El maestro del Emperador.
La sinopsis de libro, según la editorial, es la siguiente: “·Nerón acaba de hacer matar a su madre Agripina. Entonces decide comenzar un diario que sea como una brújula en el piélago de su confusión mental. En dicho diario Nerón habla de su pasado ­su subida al trono, su matrimonio con la hija de Claudio, las turbias relaciones con su madre­ y también de su presente. En él se traslucen sus remordimientos de parricida; sus inclinaciones artísticas, a las que tuvo que renunciar para convertirse en el hombre más poderoso del imperio; su miedo a morir y a vivir. Y en su personalísimo retrato toma vida la Roma del siglo primero de nuestra era, en todo su esplendor y corrupción, su elevada cultura y sus excesos sexuales”.
Literatiamente me parece inferior a La emperatriz de Roma; allí el dinamismo del diálogo, el avance de los acontecimientos y el desenlace están mejor trabados y resultan más atractivos para el lector. En Nerón: Diario de un Emperador, el autor se centra y se ceba en describir básicamente dos aspectos de Nerón: por un lado, la obsesión producia a raíz de asesinar a su propia madre, sus remordimientos de conciencia, su autojustificación, la excusa del poder como razón de estado y justificación de los medios; por otro, la afición de Nerón por el arte como una elección personal y su desprecio del imperio como una lección impuesta sin su consentimiento y consulta. Entre estos dos extremos, se deja entrever un personaje trastornado mentalmente, débil, incapaz de tomar sus decisiones, manejado por su madre, su preceptor y su mano derecha, Tigelino, a su voluntad sin que en realidad el propio Nerón opusiera demasiada resistencia, al tiempo que la adulación de los que le rodeaban le hicieron sentirse y creerse lo que probablemente no era y en su lógica de demente y de emperador, ante la falta de censura de sus amigos, sus familiares y allegados (si es que los tenía), creía que sus actos eran correctos.
Probablemente el mayor acierto del libro también sea una de sus rémoras, porque el retrato de Nerón, obsesivo, débil, demente, resulta un tanto irreal.
En general, el libro resulta un tanto cargante, distinto a la novela histórica más al uso y más tradicional. El Correo de Andalucía decía que “Pedro Gálvez tiene una visión de la Roma clásica que nada, por ahora, a contracorriente”. Yo quizás quitaría el “por ahora”.
Didácticamente, la novela creo que tiene poco rendimiento, al menos para alumnos de educación secundaria, ya no sólo por alguna descripción sexual explícita que quizá obligaría a dar más de una explicación a los padres de los alumnos, sobre todo si son menores de edad, sino porque resulta demasiado claustrofóbica y centrada en el personaje del desequilibrado Nerón, sin que se aporte demasiada información que pueda ser utilizada como recurso en lo relativo a historia, costumbres, etc. Además, creo que la figura de Nerón tampoco es de las más trascendentes e importantes de la historia romana, como para que merezca la lectura de un libro así para los alumnos citados.
Sobre Pedro Gálvez, autor de la trilogía romana, y otras obras de referente clásico, como Hipatia, ya os facilitamos información en una entrada previa.

Publicado en Antiquitas Graeca et Latina.

La Ciudad del Pez Elefante

Peter Parsons, La Ciudad del Pez Elefante. La vidad de los griegos en el Antiguo Egipto, editorial Debate,  Barcelona, 2009.

Una deuda casi sentimental nos ha llevado a leer este libro: nueve años de estudio sobre las Helénicas de Oxirrinco dejan huella y el nombre de esta ciudad del Egipto antiguo bien merece un libro como el publicado por Editorial Debate y cuyo autor es Peter Parsons: La Ciudad del Pez Elefante: La Vida de los Griegos en el Antiguo Egipto.

Oxirrinco, del griego antiguo Oxyrhynchos, significa “de pico agudo”, haciendo referencia a la característica anatómica de un pez del Nilo, considerado sagrado y que recibe este nombre y en su honor la ciudad. Hoy en día sus ruinas se localizan junto a la actual El-Bahnasa.
Si arqueológicamente la ciudad no es un gran yacimiento desde un punto de vista arquitectónico ni de relevancia en lo relativo al Egipto clásico, Oxirrinco es un yacimiento de primer orden, por no decir el más importante, en cuanto a la aparición de centenares de miles de restos de papiros, sobre todo en griego y en latín, desde el inicio de la época imperial romana hasta el final de la dominación romana e incluso bizantina en Egipto.
Baste un ejemplo: los dos grandes arqueólogos que excavaron sistemáticamente en Oxirrinco y descubrieron la mayor parte de los papiros, los británicos B. P. Grenfell y A. S. Hunt, trabajaron durante más de tres décadas en Oxirrinco, encontraron más de 500.000 papiros y todavía hoy no han sido catalogados, publicados y estudiados una gran parte de ellos. A ellos deberíamos sumar los encontrados allí en excavaciones posteriores como la italiana con Evaristo Breccia a la cabeza en los años 30 del siglo XX. Ahora la Societat Catalana d’ Egiptologia trabaja en Oxirrinco.
No es exagerado decir que si Pompeya ofrece un escenario físico, real y tangible de la vida cotidiana de los romanos en el siglo I d. C., Oxirrinco ofrece todo el archivo escrito de esa vida cotidiana. Entre sus papiros se conservan textos literarios (se han recuperado obras, poemas y fragmentos desconocidos hasta entonces de autores conocidos como Safo y no tan conocidos como el autor de mis queridas Helénicas de Oxirrinco), textos oficiales y administrativos (como impuestos, organización de gremios, órdenes de actuación a subordinados en la administración política, militar y social de Oxirrinco y de Egipto), pero lo que más ha impresionado y destaca es el volumen de escritos privados (no es de extrañar porque en Egipto el papiro era accesible y barato), pero para el estudioso debió de ser estremecedor leer las cartas de un padre a sus hijos, de un hijo revoltoso a su padre (la famosa carta de Teón a su padre, Papiro de Oxirrinco II 119, en la foto), cuestiones de pleitos por herencias, encargos de materiales para que funcionaran los negocios, etc.
En este sentido, quien lea el libro se encontrará con una obra muy parecida a las de Robert Flaccelière, Jerôme Carcopino o Jacques Heurgon sobre la vida cotidiana de griegos, romanos y etruscos respectivamente. El libro de Parsons es un estudio ameno sobre la vida cotidiana en Egipto que cuenta con el aval de los miles de testimonios papirológicos consultados como prueba irrefutable de lo que cuenta.
Con 36 ilustraciones (algunas de ellas muy interesantes, como el “primer comic” de la historia), tras hablarnos de la historia de las excavaciones en Oxirrinco, sus vicisitudes y el trabajo que conlleva leer un papiro (desde que se desentierra hasta que se limpia, protege y descifra) y tras hacer un esbozo de la vida de los griegos (y no griegos) en el Egipto a partir del siglo I d. C, Parsons recorre todos los estamentos de la ciudad y todos los ámbitos de la vida: relación de los hombres con los dioses (incluido el Nilo) y los gobernantes, los mercados, familiares y amigos, poetas y eruditos, burocracia, religión y llegada del cristianismo. Es un estudio social también a través de la escritura, la letra, el contenido de los textos. Un libro para disfrutar de los pequeños detalles y de los textos que hacen comprender la vida cotidiana de la época.
Sinopsis de la editorial: “¿Cómo era la vida en la Antigüedad? La historia de un descubrimiento arqueológico sin par. Situado a 160 kilómetros al suroeste de El Cairo, Oxyrhynchus es uno de los hallazgos arqueológicos más importantes jamás encontrados. A través de una serie de pergaminos y papiros encontrados entre las ruinas, el reconocido egiptólogo de Oxford Peter Parsons reconstruye la vida social de una comunidad perdida en el pasado. El matrimonio, las formas de acceder a la propiedad, los objetos, la vida en el interior del hogar, y mucho más sobre la vida en esa ciudad, en un increíble relato que se lee como una auténtica novela de aventuras”.
La sinopsis del libro es más amplia: “En 1897 dos arqueólogos ingleses comenzaron a excavar unos montículos cubiertos de arena a unos ciento cincuenta kilómetros de El Cairo. Cuando terminaron, diez años más tarde, habían reunido 500.000 fragmentos de papiro, que fueron enviados a Oxford para ser descifrados, tarea que prosigue en la actualidad. Además de textos cristianos de evangelios desconocidos y poemas griegos desaparecidos desde la caída de Roma, hay formularios de impuestos, peticiones, cartas privadas, acuerdos de venta, alquileres, herencias, listas de compra. Con estas piezas, Peter Parsons, eminente egiptólogo y catedrático de Oxford, compone un fascinante tapiz de todos los aspectos de la vida de una floreciente ciudad: Oxirrinco (“la Ciudad del Pez Elefante”), en un brazo secundario del Nilo. La total ausencia de lluvia en esta zona de Egipto favoreció la conservación de los papiros bajo la arena como en ningún otro lugar del Imperio romano. De este modo nos llegan las voces de barberos, apicultores y armadores, curtidores y carreteros, poetas y albañiles, tejedores y vinateros, con los grandes acontecimientos de la Antigüedad tardía como telón de fondo: el auge y la caída del Imperio romano y la aparición del cristianismo, así como la fundamental crecida anual del Nilo. El resultado es un retrato único y extraordinario de la vida diaria en el valle del Nilo entre la llegada de Alejandro Magno, y la conquista árabe, mil años después”.
Sobre el autor, la editorial nos dice: “Peter Parsons, egiptólogo y especialista en la cultura helenística, es uno de los más importantes arqueólogos contemporáneos. Catedrático de la Universidad de Oxford, es un habitual profesor invitado en los mejores centros académicos del mundo y conferenciante. Durante los últimos veinte años ha trabajado en la excavación de Oxirrinco, que ha aportado datos de trascendencia mundial para el conocimiento de la Antigüedad”.

Publicado en Antiquitas Graeca et Latina.

Aquila el último romano

Rosemary Sutcliff,  Aquila el último romano, editorial SM (colección Gran Angular), Madrid, 1981.
Acabamos de leer esta novela de recreación histórica la británica Rosemary Sutcliff cuya historia es un tanto paradójica.   Con el título original de The Lantern Bearers (“Los protectores del faro”) fue editada en 1959 como la tercera entrega de una trilogía sobre una familia de romanos instalados en Britania, los Aquila, cada una de las cuales se sitúa en un siglo diferente.  En 1981, dentro de la colección Gran Angular, la editorial SM publicó esta entrega con el título de Aquila el último romano, alcanzando la tercera edición en 1985.  Que sepamos, actualmente el libro está descatalogado y ya hace más de diez años de la última edición.
Por otro lado, no ha sido hasta 2008 que se publicó en España el primer volumen, El águila de la novena legión, (de 1954 y cuyo título en inglés es The eagle on the Ninth y que va a ponerse de moda pronto por el inminente estreno de su versión cinematográfica).  Para información sobre esta primera entrega de la trilogía y sobre la autora, pincha en este enlace.
Rosemary Sutcliff dedicó toda su vida a la escritura de novelas juveniles y novelas históricas centradas casi siempre en las islas Británicas, en ocasiones combinando ambas facetas en una misma obra, como es el caso.
Centrándonos en Aquila el último romano, nos encontramos en un período de crisis del Imperio Romano, cuando sus ejércitos, por orden de Aecio, abandonan definitivamente la isla, lo que supone la pérdida de Britania como provincia romana, pero, sobre todo y en ello se centra la autora, en el abandono de sus habitantes ante las amenazas de sajones, jutos y escoceses.
En este escenario Aquila, soldado romano, decide desertar de las tropas romanas, lo que se realiza metafóricamente con el encendido del último faro romano (de ahí el título original de la obra) en Rutupiae cuando las legiones romanas embarcan rumbo a la Galia.  Aquila regresa a su casa y será víctima de una razzia sajona en la que perderán la vida su padre, sus amigos  sus esclavos, al tiempo que su hermana será raptada por los sajones; él, abandonado en el bosque, será capturado por invasores jutos y permanecerá tres años como esclavo en Jutlandia.  Cuando los jutos regresan a Britania en busca de mejor suerte, llevan a Aquila como esclavo de regreso a la isla y se reencontrará con su hermana Flavia, casada con un jefe sajón y madre de un mestizo.  Con su ayuda, Aquila escapa y se dirigirá a Cymru, el interior de la isla, para unirse al caudillo Ambrosius, que aglutina bajo su mando a britanos romanos y britanos celtas.  Aquila, tras determinadas peripecias, se casará con una mujer celta y también tentrá un hijo mestizo, Flavian.  A partir de ahí, la novela se centra en la defensa de los britanos contra los invasores y la constatación de que la isla ya es una amalgama de gentes y pueblos sin vuelta de hoja y, aunque los britanos repelerán en ese momento a los sajones y jutos, son conscientes de que a no mucho tardar su regreso y su victoria será inevitable, por lo que se recordará el último encendido del faro como el fnal de una época, del mismo modo que tras el día viene la noche y al revés.
La sinopsis del libro es más escueta: “Aquila, un joven oficial, decide en el último momento permanecer en Britania, su verdadera patria, abandonando las legiones que retornaban denifitivamente a Roma.  En esta crónica, repleta de emocionantes aventuras, se relatan las andanzas de Aquila al unirse al caudillo romano-británico Ambrosius, y las luchas que sostienen ambos contra el traidor Vortigern y sus aliados invasores: los sajones”.
La novela es de fácil lectura, con buen ritmo; se mantiene la emoción constantemente y no hay intervenciones de la autora para especificar aspectos de la vida cotidiana antigua ni intervenciones de erudición forzadas como ocurre en otras novelas. Destaca el lirismo de la narración con una gran preocupación y pasión de la autora por narrar aspectos de la naturaleza, provocando los sentidos del lector; así, son constantes las referencias a los colores, los olores, los animales, el clima, los cantos de las aves, el sonido del viento, etc.
Es una buena novela juvenil, pero su uso didáctico para asignaturas como Cultura Clásica o Latín es menor que en el caso de El águila de la novena legión, ya que allí la acción se sitúa en el siglo II d. C. y no en el IV-V d. C., donde los romanos en sí no aparecen.  Un problema didáctico también puede ser el hecho de que se sitúa en Britania, una provincia alejada del imperio y no muy importante, y en un período del que los alumnos no británicos no suelen tener conocimiento histórico ni geográfico que pueda servir de referentes.
Con todo es una buena obra para disfrutar, donde la recreación histórica resulta muy verosímil y entretenida.
Publicado en Sobre Griegos y Romanos.

El águila de la novena legión

Rosemary Sutcliff, El Águila de la Novena Legión, Plataforma editorial, Barcelona, 2008.
Sólo se ha tardado 54 años en traducir al castellano una de las novelas históricas más famosas del reino unido, El Águila de la Novena Legión, de Rosemary Sutcliff, editada en 2008 por Plataforma Editorial. En realidad, la novela forma parte de una trilogía, formada por esta primera (1954), por The Silver Branch (1957), no traducida al castellano todavía, y Aquila, el último romano (1959), traducida al castellano en 1989 en la colección Gran Angular.
La trilogía sigue el hilo conductor de los miembros de una misma familia de soldados romanos en Britania, pero, lógicamente, en distintas épocas, siglos II, III y IV d. C., por lo que en sí están concebidas como novelas completamente independientes.
Hasta ahora, sólo habíamos leído sus dos magníficas adaptaciones juveniles de la Ilíada y la Odisea de Homero bajo los títulos de Naves Negras ante Troya y Las Aventura de Ulises, editadas en Vicens-Vives. Si a nosotros nos gustaron, podemos afirmar que la mayoría del alumnado de entre 15 y 18 años que las han leído, han disfrutado con ambas, más de lo que como docentes esperábamos.
Esta novela en cuestión sería más que una novela puramente histórica una novela de ficción histórica, ya que, partiendo de un hecho real, la pérdida de parate de una legión en las tierras de Escocia, los personajes no son reales ni los hechos; sólo el contexto histórico de la Britania en la época de Trajano y Adriano, las relaciones entre romanos y pictos, los problemas de frontera y la realidad de las tribus celtas de las tierras altas de Escocia son reales. Lo demás es una ficción, una trama muy interesante y entretenida que tarda en tejerse casi medio libro, pero que, sin duda, resulta muy entretenida y entrañable.
Es una novela humana en la que Sutcliff se centra más en los personajes y las actitudes de los romanos y los celtas que en la historia de sus pueblos.
El toque femenino se deja ver en una preocupación de la autora por describir seres humanos (que viven y sufren la historia) más que la vida de los grandes personajes y héroes (que hacen la historia) y en la relación amorosa de Marco y Clotia.
Una vez leída, te queda la sensación de haber pasado una aventura propia de la literatura juvenil, entretenida, llena de lealtades, de honor y deber, una historia de amistad y una historia de acercamiento personal (que no social e histórica) entre dos pueblos encarnados por Marco y Esca. Así pues, recomendamos la novela en este período estival como un buen entretenimiento, pero también como buen libro de lectura para alumnos de enseñanza secundaria.
La novela ha vendido en los países de habla anglosajona más de un millón de ejemplares, ha sido traducida a 16 lenguas y ya se ha comenzado el rodaje de una película, bajo la dirección de Kevin McDonald (autor de películas como El último rey de Escocia) y con Jamie Bell (actor en películas como Billy Elliot) en el papel protagonista.
En la web de la editorial podemos leer la sinopsis del libro: “En el año 117 d. C. la Novena Legión Hispánica se internó en las nieblas de Caledonia y entró en la leyenda. Cuatro mil hombres desapareceron en las tierras altas de Escocia sin dejar rastro. Veinte años después, Marco Flavio Aqui, hijo de uno de los centuriones de la legión maldita, llega a Britania al mando de una cohorte de auxiliares galos para estacionarse en Isca Dumnoniorum. Su primer mando transcurre plácidamente hasta que aparece en la región un druida que provoca el levantamiento de la población britana. Su pericia consigue salvar a sus hombres y el fuerte fronterizo, pero resulta gravemente herido y debe abandonar el servicio. Retirado y deprimido en casa de su tío Aquila en Calleva, se le presenta la oportunidad de correr la mayor aventura de su vida porque al norte del Muro de Adriano, entre las tribus todavía por conquistar, corre el rumor de que ha reaparecido un poderoso amuleto de guerra: el Águila de una legión romana. Sólo puede ser el Águila de la Novena y Marco está dispuesto a arrisgar su vida para recuperar el honor de la legión e su padre y arrebatar de las manos de los enemigos de Roma un arma poderosa si vuelven a atacar el Muro. Acompañado de Esca, un antiguo esclavo que ha rescatado de morir en la arena del Circo, y disfrazado de curandero, Marco se internará en las brumas del norte para arrebatar el trofeo a los bárbaros, devolver el honor a la legión de su padre y resolver el enigma de su misteriosa desaparición”.
Sobre Rosemary Sutcliff, en la contraportada del libro podemos leer una bibliografía parcialmente reproducida en la web de Plataforma Editorial: “(14 de diciembre de 1920-23 de julio de 1992) nació y fallció en West Clanden, Surrey (Gran Bretaña). Hija de un oficial naval ingles, tuvo una infancia muy viajera siguiendo los diferentes destinos de su padre. Aquejada desde muy pequeña de artritis, se vio muy pronto obligada a utilizar una silla de ruedas, lo que propició que fuese una gran lectora y una enstusiasta estudiosa del mundo del arte. Al finalizar la Segunda Guerra Mundial centró su actividad en la escritura, especializándose en novelas históricas que reconstruyen con minuciosidad y gran calidad literaria buena parte de la historia de la Britania romana y las leyendas que surgieron de la Edad Oscura. Su extensa producción literaria, compuesta por más de cuarenta libros le valió el Premio Hans Christian Andersen, el Carnegie Award, el Boston-Globe Horn Book Award y el Phoenix Children’s Book Award, además de recibir la Orden del Imperio Británico en 1975 y el nombramiento como Comandante del Imperio Británico en 1992, poco antes de su muerte. Su importancia literaria y popularidad merecieron su incluión como uno de los cincuenta autores británicos más importantes de posguerra, según el periódico The Times.
Publicado en Antiquitas Graeca et Latina.

Augusto, el primer emperador

Anthony Everitt, Augusto, el primer emperador, editorial Ariel, Barcelona, 2008.
En 2008 se publicó en la editorial Ariel una biografía titulada Augusto: El Primer Emperador, obra de Anthony Everitt (título original en inglés The First Emperor).
La sinopsis de la biografía que ofrece la editorial en su web es la siguiente: “César Augusto fue uno de los hombres más influyentes de la historia y el primer emperador de Roma. Tras una juventud enfermiza, con una marcada tendencia a caer gravemente enfermo en períodos de crisis, Augusto supo sobreponerse con inteligencia, meticulosidad, paciencia y valentía. Luchó y derrotó a los asesinos de su padre adoptivo, y posteriormente aniquiló sin piedad a su antiguo aliado Marco Antonio y a su amante Cleopatra. Trabajó concienzudamente, reconstruyó Roma y la transformó en una poderosa metrópolis y en uno de los centros políticos y artísticos más importantes del mundo antiguo. Gracias a Augusto, Roma consolidó su paso de ciudad-estado a imperio global, poniendo los cimientos de la futura Europa. El autor nos ofrece también un apasionante retrato de una época dominada por la intriga, el sexo, la violencia, el escándalo y la ambición más despiadada”.
Sin duda, nos encontramos ante un buen estudio sobre la vida de Augusto, desde su infancia hasta su muerte, desde su débil constitución y salud hasta su férrea determinación y ambición. 
La obra no pretende ser un sesudo, complejo y extenso estudio sobre Augusto, sino que sabe combinar erudición para los expertos en la materia con un estilo ágil y ameno para un público menos habituado al mundo clásico. Con todo, no podemos catalogarla de una novela histórica ni de una lectura de esparcimiento para la playa, sino más bien de una obra de divulgación donde se han evitado las farragosas e interminables notas a pie de página, sustituidas por notas al final de la obra para indicar las fuentes clásicas en las que Everitt se basa para sus afirmaciones, al tiempo que la biografía está llena de didactismo y anécdotas y está plagada de excursus que explican aspectos de la vida cotidiana en Roma, del cursus honorum, de la carrera militar, del urbanismo, de la historia, etc.
La biografía, ilustrada necesariamente por el árbol genealógico de la dinastía Julio-Claudia, así como de ilustraciones atractivas y mapas, se articula en 24 capítulos y un epílogo que recorren la vida de Augusto.  Destaca la descripción de sus ambiciones políticas y su frialdad en lo político y en lo privado; no obstante, también aparecen bien retratadas las personas que le rodearon, le ayudaron y le influyeron como su tío-abuelo Julio César, su esposa Livia, sus amigos Agripa y Mecenas e incluso sus enemigos como Marco Antonio y Cleopatra.
Por otro lado, a pesar de esos capítulos, la obra puede verse organizada en tres etapas: la entrada en escena de Augusto tras la muerte de César; la lucha de poderes con el segundo triunvirato, los republicanos y sobre todo contra Marco Antonio; y, finalmente, el ejercicio del poder desde la ambigüedad de ejercerlo desde la legalidad de la República y el paulatino paso de ésta al Imperio, incluidas las aspiraciones económicas y expansivas de Augusto y Roma.
Sin duda, es una obra esencial para conocer la vida y obra de un personaje tan importante para la historia antigua y moderna y en muchas ocasiones oscurecida o eclipsada por la figura de Julio César o por los desastres de otros emperadores.
Sobre el británico Anthony Everitt podemos decir que es un especialista en historia de Roma, sobre todo del período de la crisis de la República y del inicio del Imperio, como ha demostrado en esta biografía y en otras obras como Cicero: the life and times of Rome’s greatest politician, editada en 2001.
Publicado en Sobre Griegos y Romanos.

Ana y la Sibila

Antonio Sánchez -Escalonilla, Ana y la Sibila, editorial Bambú, Barcelona, 2008 (4.ª edición).
Una de las pocas novelas juveniles que en el panorama español se oferta a los lectores con temática clásica (greco-latina) es la obra de Antonio Sánchez-Escalonilla titulada Ana y la Sibila, editada por Bambú, de la editorial Casals y que en Noviembre de 2008 ya iba por la cuarta edición.
La sinopsis de la contraportada del libro dice: “Ana y Mario tienen 14 años, no se soportan y se encuentran en Roma en viaje de estudios. Mientras contempla el techo de la Capilla Sixtina, Ana recibe una llamada de socorro de la Sibila de Cumas, una misteriosa adivina de los tiempos antiguos condenada a envejecer durante mil años. Esa misma noche, la joven escapa del hotel y se interna entre las calles de la ciudad para emprende un rescate a través del tiempo, nada menos que hasta la Roma imperial. Pero Mario sospecha algo y, en el último momento, decide no abandonarla en su peligrosa aventura. Ana y la Sibila es una historia trepidante y sensible a la vez, donde la auténtica amistad se une a la curiosidad por los misterios del pasado”.
La hemos utilizado como letura para un trimestre con alumnos de 4.º curso de Educación Secundaria Obligatoria y el resulado ha sido bueno, pues, les ha gustado a la mayoría, por cuanto resulta entretenida, ágil y fácil de leer; además, el hecho que fueran a hacer un viaje de estudios a Roma les captó y les atrajo a la narración de los hechos, tanto que, después, durante dicho viaje, han ido de peregrinación a ver localizaciones de la novela como el Arco de Jano, la Bocca de la Veritá en la iglesia de Sta. María in Cosmedín, el Foro Romano, etc.
El tema es sencillo: en un viaje de estudios de alumnos de secundaria en Roma, Ana, una niña entrovertida y estudiosa, provocada por un guardián de la Capilla Sixtina llamado Virgilio Marone, inicia un viaje en el tiempo, seguida de otro alumno  enamoradizo, para desentrañar los secretos de la Sibila de Cumas.  Para ello viajará a la Sagunto asediada por Aníbal, a la Cartago Nova atacada por Escipión el Africano, al que conocerá personalemente, y en un segundo viaje en el tiempo, llegará a la Roma de Augusto, al que conocerá gracias a la amistad que entablarán con el hijo de Marco Vipsanio Agripa, así como al mismísimo Virgilio Marón. Tras pasar por la puerta del templo de Jano, desentrañará el enigma de la Sibila, viajará en el tiempo al Renacimiento para conocer a Miguel Ángel Buonarotti y finalmente volver a su Cartagena natal.
Con un argumento muy cinematográfico -no olvidemos quién es su autor-, la intriga se va complicando cada vez más y el enigma no decae hasta el final.
Es una obra con buen rendimiento educativo, ya permite trabajar con los alumnos aspectos variados del mundo romano como los siguientes: historia (aparecen, Aníbal, Escipión, Augusto, Agripa, Miguel Ángel), religión (constantemente aparecen Jano, Saturno, la Sibila y hay indicaciones sobre otros dioses), urbanismo y arte (Foro Romano, Templo de Saturno, la Cloaca Máxima, las casas imperiales del Palatino), vida cotididana (recreación de hábitos, viviendas, esclavitud, espectáculos), ejército (asedios, armas, naves), etc.  Por tanto, bien como refuerzo de lo explicado en clase o bien como excusa e introducción para la explicación de temas de cultura en asignaturas como Cultura Clásica o Latín en 4.º E. S. O., puede ser una obra muy útil y adecuada.
Desde la web de la editorial se puede acceder a dos documentos en pdf para hacer actividades con los alumnos a modo de guías de lectura.
Como pequeña contribución y para aquellos que no hayan estado en Roma, hemos elaborado una pequeña guía visual en Power Point para que los lectores puedan recorrer los escenarios de la novela.
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Como podemos leer en wikipedia, “Antonio Sánchez-Escalonilla García-Rico (Madrid, 1966) es profesor de Guión Audiovisual en la Universidad Rey Juan Carlos.  Se doctoró en Ciencias de la Información con una tesis sobre la infancia en Steven Spielberg. Más tarde amplió sus estudios de cine en la Universidad de California en Los Ángeles, y trabajó en Hollywood como asistente de promoción cinematográfica y analista de guiones para productoras norteamericanas como The Arenas Group e Immi Productions, y para la española Sogetel. Ha sido profesor de Análisis de guiones en la Escuela de Cine y Tv Septima Ars de Madrid y de Narrativa Audiovisual en la Universidad Europea CEES (1996-2001). Es autor de los manuales Estrategias de guión cinematográfico y Guión de aventura y forja del héroe, y ha coordinado el Diccionario de creación cinematográfica (ed. Ariel). Su último libro es un detenido estudio sobre la trayectoria de Steven Spielberg, que presta especial atención a los elementos comunes que se perciben en las historias y los guiones de sus películas”.
Publicado en Sobre Griegos y Romanos.

El cantante de Salmos

Mary Renault, El cantante de Salmos, Editorial Grijalbo (colección El espejo de tinta), 1988
Poco es lo nuevo que se puede decir sobre Mary Renault, de la que ya hablamos en este blog a raíz de nuestra lectura de Alexias de Atenas.  Volvemos de nuevo a esta autora porque hemos leído un libro suyo ya hace tiempo descatalogado: El cantante de Salmos (título original en inglés The Praise Singer, editado en lengua inglesa en 1978, cinco años antes de la muerte de la autora).
La sinopsis de la contraportada del libro dice: “Basándose en los escasos documentos existentes, pero sobre todo en su imaginación, Mary Renaul reconstruye, en El cantante de salmos, la vidad del poeta griego Simónides de Ceos (556-468 a. C.).  Al mismo tiempo que un vivísimo cuadro de la Grecia de la época, esta novela nos ofrece una reflexión sobre la vocación artística y sobre los dilemas a los que se enfrenta todo creador, en una sociedad -aquella tanto como la nuestra- en la que el arte se pone demasiado a menudo al servicio de fines espúreos”.
Con el tono literario de otras de sus obras, en esta novela Mary Renault se centra en la figura de Simónides de Ceos que escribe desde su vejez los aspectos más importantes de su vida y la influencia de la misma en su obra.
La novela se ordena en cuatro capítulos referidos a la geografía del poeta: primero, Sicilia, donde acabó retirándose y muriendo y desde donde, anciano ya, nos empieza a contar su vida; después, Ceos, donde nació y donde de pastor de ovejas, sometido a la férrea disciplina de un padre terrateniente apegado a los viejos valores de la tierra y las posesiones, pasará a estar al servicio de otro  poeta, Cleobis, que sacará de él las mejores composiciones con su docencia y cuidado; en tercer lugar, Samos, donde Simónides conocerá a personajes importantes de la época, como al tirano de la isla, Polícrates, y a poetas contemporáneos como Anacreonte de Teos; aquí vivirá el ambiente cultural de la Jonia Arcaica y se acabará de formar como poeta, dejando el lastre de Cleobis; por último, Atenas, donde entrará en el círculo artístico patrocinado por Pisístrato y después por sus hijos, Hiparco e Hipias, donde encontrará el esplendor como poeta, donde educará a un nuevo poeta, a Baquílides de Ceos, y donde será testigo de la muerte del tirano y del asesinato de su hijo Hiparco, para acabar su período ateniense y emprender el viaje a Atenas.
La maestría literaria de Mary Renault se deja entrever en un lenguaje lírico, a pesar de la prosa, rico en tonalidades, con una gran preocupación por desarrollar los sentidos del lector, con constantes referencias a los sonidos de los instrumentos, de la naturaleza, de los objetos, o a los colores.  La preocupación del poeta ante la creación y la consideración de esta como un don natural que necesita de un maestro, practicar la memoria, recopilar un corpus poético (en este sentido, es interesante ver la oposición de la tradición jonia de la recitación de memoria y la composición escrita en Baquílides). 

Al mismo tiempo, la recreación del mundo griego arcaico, sus tradiciones, sus ritos, su política y su vida cotidiana, así como la de personajes históricos, nos revelan el profundo conocimiento del mundo clásico que la autora poseía y del que hizo gala a través de sus obras.  La tiranía y sus consecuencias, así como el mundo cortesano y la dependencia de los poetas de las cortes para la realización de ritos religiosos (fiestas en honor a Apolo en Delos, Panateneas en Atenas o los Juegos Olímpicos e Ístmicos) están perfectamente retratados por la autora británica.
Sin duda, es una lectura imprescindible dentro de la novela histórica, aunque alejada de los cánones actuales, más espectaculares; es una novela histórica de recreación, donde a partir de unos pocos datos del personaje central y con un profundo conocimiento de la época, la autora se autorefleja en Simónides y crea un personaje a su propia medida, pero acorde con su época, su oficio y su obra.
Para más de Mary Renault en este blog, pincha aquí.

Publicado en Sobre Griegos y Romanos.

Hijos de Heracles

Teo Palacios, Hijos de Heracles, editorial Edhasa, Barcelona, 2010.

A principios de este año Edhasa publicó la novela histórica de Teo Palacios Hijos de Heracles.  El nacimiento de Esparta, dentro de su colección Narrativas Históricas.
La sinopsis de la obra en la web de la editorial dice: “Cuando el rey Teleclo es asesinado en el año 735 a.C., durante un festival en honor de Artemisa, se inicia una oleada de guerras devastadoras entre Mesenia y Esparta que se prolongaría durante casi ochenta años. Esparta inició entonces una etapa de esplendor social y cultural que la llevó a ser una de las ciudades más respetadas y temidas de su tiempo. Sin embargo, durante los reinados de Teopompo y de su hijo Anaxándridas, mientras entre los habitantes de la polis se suceden las rebeiones y la familia real se desmorona trágicamente, el pueglo espartano se transformará, pasando a estar dominado por la formación militar, la austeridad y la dureza, de tal modo que incluso en nuestros días sigue siendo un referente de una determinada forma de vida”.
Tanto en la web del libro como en el Prefacio Teo Palacios nos informa de la realidad histórica de los hechos y de todos los problemas de interpretación sobre el origen del estado militarista espartano vinculado a Licurgo e incluso antes.  Para ello se basa, en lo histórico, claro está, en el magnífico libro de César Fornis, Esparta.
La novela de Palacios nos cuenta la historia de la familia Euripóntida en el momento anterior y posterior a la I Guerra Mesesia, donde Teopompo, rey junto a Polidoro, decide llevar a cabo un cambio político en Esparta de manera que se produzca un equilibrio de poderes entre Apella, Gerusía, Diarcas y Éforos; al mismo tiempo, Teopompo crea la agogé y los niños espartanos deberán ser cedidos al estado para su educación política y, sobre todo, militar.
La primera víctima de dicho sistema será Anaxándridas, hijo de Teopompo y considerado como un niño especial, al nacer bajo los auspicios de Ártemis.  Cuando en la agogé Anaxándridas no logra ser el jefe, su padre, defraudado, lo deja de lado y lo paga con su segundo hijo, Arquídamo, que será educado con la mayor crueldad para suplir las carencias de su hermano. 
Mientras los avatares de la guerra contra los mesenios se producen, la familia de Teopompo se deshace: los hermanos no se hablan apenas, el padre pega a la madre (de hecho, la matará accidentalmente al golpearla y caer sobre una mesa), la hija será violada por un esclavo y luego será asesinada; la relación de los hermanos tomará caminos opuestos: mientras que Arquídamo será el orgullo de su padre, el joven acabará renunciando a los ideales de Esparta y de su padre, hasta el punto de huir y pasarse al bando enemigo de los argivos; por su parte, Anaxándridas, tras madurar física y mentalmente, no sólo alcanzará el mando de su enomotia, llegará a reinar según gran parte de los ideales del padre que lo despreció, creando las “falanges” espartanas. Finalmente, a la muerte de Anaxándridas, el estado espartano estará configurado con el sistema político y militar que ha pasado a la historia y, casualidades de la vida, el nombre de su hijo y sucesor será el de su hermano odiado Arquídamo.
La novela ofrece una visión interesante al narrarse básicamente en tercera persona, aunque la parte de Arquídamo, hermano de Anaxándridas, es narrada en parte en primera persona.  No obstante, la narración en ocasiones es concisa, precipitada, rápida, al tiempo que en muchos momentos la introducción de datos históricos resulta forzada y erudita.
La recreación histórica de Palacios es verosímil y acorde con la época, aunque la trama familiar de Teopompo resulta muy forzada y estereotipada.
En suma, para saber sobre la fundación de la Esparta militar puede ser un buen entretenimiento, pero como novela no resulta fluida.
Teo Palacios recrea esta etapa de luchas y de la configuración de la identidad de Esparta como uno de los pueblos más singulares de la historia. 
Teo Palacios nació en la ciudad de Dos Hermanas, Sevilla, en 1970.  Con estudios de Marketing y diseño, ha desarrollado su labor profesional como jefe de sección, director y subdirector regional en varias empresas. Comienza a escribir a principios del año 2007 y rápidamente consigue llamar la atención de la prestigiosa agencia literaria Sandra Bruna, que lo representa desde entonces.  Como autor cultiva varios géneros, siendo uno de sus favoritos la novela histórica. Además, imparte cursos y talleres de creación literaria.  Para saber más del autor, entra en su web (pincha aquí).
En youtube podéis ver este vídeo-trailer de la novela histórica Hijos de Heracles.

Teo Palacios, Hijos de Heracles

Publicado en Sobre Griegos y Romanos.

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