Obras literarias y mundo grecolatino

Africanus, El hijo del cónsul

Santiago Posteguillo, Africanus, El hijo del Cónsul, Ediciones B, Barcelona, 2008.
Otra reseña sobre esta obra.
Probablemente, la novela histórica de temática romana de más éxito en lengua castellana en ala actualidad es la trilogía escrita por Santiago Posteguillo y dedicada a Publio Cornelio Escipión el Africano. En Febrero de 2008 se edita Las legiones malditas (actualmente por la 9ª edición) y en Octubre de 2008 Africanus, el hijo del cónsul (actualmente por la 6ª edición) . En Octubre de 2009 se va a publicar el libro que cierra la trilogía, La traición de Roma. Aunque sea la segunda en editarse, en orden cronológico e histórico, Africanus, el hijo del cónsul es la primera parte de la trilogía, ya que narra la infancia y juventud del político y militar romano hasta los 25 años, mientras que Las legiones malditas cuentan la historia a partir de que Escipión se hace cargo de estas legiones a la edad de 26 años.
Es posible que el hecho de que parte de las Guerras Púnicas, en especial la segunda, tuvieran como escenario Hispania ha atraído últimamente a varios autores de novela histórica sobre este tema; hace un tiempo ya comentamos en este mismo blog la novela de Emilio Tejera Puente Cartago: El imperio de los dioses, que narra la tercera Guerra Púnica. Ahora Santiago Posteguillo se centra en la segunda y en especial en la figura de Publio Cornelio Escipión, el Africanus, hijo del cónsul, famoso por sus victorias sobre los cartagineses.
Aunque la extensión de las novelas “puedan asustar” a los lectores, lo cierto es que la lectura de la primera entrega de la trilogía es fácil y amena. Quizás los que conozcamos el mundo antiguo podamos encontrar algunos pasajes un tanto lento o pesados y el desenlace por conocido no resulta sorpresivo (por ejemplo, un latinista sabe que Tito Macio es el praenomen y el nomen del comediógrafo Plauto), pero en su conjunto es una buena novela, muy didáctica y con un ritmo de la dramatización y de la acción mantenido casi constantemente.
Estructuralmente, la novela va jugando con saltos entre la actividad de los romanos y de los cartagineses,para ofrecer el punto de vista de ambos bandos, si bien es claro quién es el personaje central y cuál es el punto de vista del narrador, más posionado en la perspectiva romana que en la cartaginesa. En estas escenas coetáneas cuando no simultáneas, se nos ofrece la visión de la familia de los Escipiones en oposición a la postura de Quinto Fabio Máximo (secundado por Marco Porcio Catón), con lo que el autor pretende reflejar lo complicado de la política romana, los entresijos de la misma, las disputas de poder, las envidias, las clases, las magistraturas, etc.
Por otro lado, la vida de Tito Macio Plauto es un contrapunto entre la vida de los patricios romanos y los plebeyos, en muchas ocasiones no romanos, sino itálicos, pero, además, permite conocer el ambiente cultural de la Roma del siglo II a. C. y la disputa entre los partidarios de la cultura griega como símbolo del progreso (por ejemplo, la familia de los Escipiones), frente al mantenimiento de las tradiciones romanas como símbolo de lo auténtico y de la esencia romana (por ejemplo, Fabio Máximo y Catón).
El tercer contrapunto se ofrece entre la visión de la guerra desde el bando romano y desde el bando cartaginés, aunque el autor no se detiene en exceso en describirnos la personalidad de Aníbal ni la idiosincrasia de la política cartaginesa.
(En este sentido, la obra de Emilio Tejera Puente daba mucha importancia a los personajes anónimos de la historia, a la gente normal y a su vida cotidiana, cosa que en el caso de Posteguillo apenas se salva por la vida de Plauto).
En este orden narrativo, el hilo conductor es la figura de Publio Cornelio Escipión, primero, en su infanicia y juventud a la sombra de su padre el cónsul y de su tío, general y después procónsul, para avanzar en su figura con sus primeros escarceos militares, su amor y matrimonio con Emilia y sus primero éxitos militares.
Así, siempre he considerado que la novela histórica bien escrita hacía de carne y hueso a los personajes y grandes nombres de la historia de los que a menudo sólo sabemos qué hicieron y poco más. Con Africanus, el hijo del cónsul, él, los que le rodeaban y sus rivales parecen tener cara, voz, gestos y vida, dejando de ser sólo un nombre entre muchos otros en un manual de historia.
La novela se cierra con la victoria de Escipión hijo en Cartago Nova y con las espadas en todo lo alto en la guerra, ya que Aníbal se encuentra ya instalado desde hace un tiempo en el sur de la Península Itálica.
Esta novela, de diálogos ágiles, con narración viva, muestra el conocimiento del autor no sólo de la historia de la guerra, sino también de estrategia, geografía, vida cotidiana, política, etc., de la Roma del siglo II a. C.
Quizás, como pequeño borrón, diríamos que en su narración resulta en ocasiones previsible y cae en tópicos, pues los personajes son bastante planos y estáticos (en nuestra opinión, salvo Africanus y Plauto, lo demás personajes no evolucionan y apenas tienen margen de maniobra, pues, por ejemplo, Emilia y Sempronia son perfectas, Fabio Máximo en un malo muy pérfido y retorcido, Aníbal es un general muy astuto,etc.), es decir, actúan como se espera que actúen y son poco “humanos” y muy “personajes”.
En la web de Editorial B, puedes consultar información sobre Africanus, El hijo del cónsul. La sinopsis de libro es la siguiente: “A finales del siglo III a. C., Roma se encontraba a punto de ser aniquiada por los ejércitos cartagineses al mando de uno de los mejores estrategas militares de todos los tiempos: Aníbal. Su alianza con Filipo V de Macedonia, que pretendía la aniquilación de Roma como Estado y el reparto del mundo conocido entre las potencias de Cartago y Macedonia, constituía una fuerza imparable que, de haber conseguido sus objetivos, habría determinado para siempre la historia de Occidente. Pero el azar y la fortuna intervinieron para que las cosas fueran de otro modo. Pocos años antes del estallido del más cruento conflicto bélico que se hubiera vivido en Roma, nació un niño llamado a realizar grandes proezas: Publio Cornelio Escipión, hijo del cónsul de Roma durante el primer año de la guerra y de quien tomó, entre otras cosas, el nombre. El joven oficial iniciaría un camino extraño y difícil, sorteando obstáculos y opositores, y buscando alianzas imposibles. Sus hazañas le valieron el sobrenombre de Africanus, en alusión a uno de los territorios que conquistó, con enorme valor, en el campo de batalla. Pero la admiración y la gloria le trajeron también la envidia”.
En la web del autor, podemos encontrar información sobre sus obras y una pequeña biografía que resumimos: “Santiago Posteguillo, filólogo, lingüista, doctor europeo por la Universidad de Valencia, es en la actualidad profesor titular en la Universitat Jaume I de Castellón y director de la sede en dicha universidad del Instituto Interuniversitario de Lenguas Modernas Aplicadas de la Comunidad Valenciana. Santiago Posteguillo ha estudiado literatura creativa en Estados Unidos y lingüística y traducción en diversas universidades del Reino Unido. Autor de más de setenta publicaciones académicas que abarcan desde artículos de investigación a monografías y diccionarios especializados, en 2006 publicó su primera novela, Africanus, el hijo del cónsul (2006), primera parte de una trilogía que continúa con Las legiones malditas (2008). En la actualidad está trabajando ya sobre la tercera novela de esta trilogía.Santiago Posteguillo vive en Puçol, en la provincia de Valencia, a pocos kilómetros de la antigua fortaleza púnica y romana de Sagunto”.
Publicado en Antiquitas Graeca et Latina.

Africanus, el hijo del cónsul

En 2006, Santiago Posteguillo sorprendió a los lectores con una voluminosa novela histórica titulada Africanus, el hijo del cónsul, la primera de una trilogía dedicada a Publio Cornelio Escipión. Posteriormente, aparecieron publicados los dos títulos siguientes (Las legiones malditas y La traición de Roma).

De momento, sólo puedo hablar de la primera parte de la trilogía, y he de decir que se trata de una espléndida novela, larga, detallada, minuciosa, pero que no decae en ningún momento.

Publio Cornelio Escipión (236-183 aC.) pasa ante nuestro ojos en Africanus desde su nacimiento hasta su primera gran victoria en Carthago Nova, pasando por su boda  y por sus primeras experiencias militares y políticas. Se podría decir que es la novela de la infancia y de la juventud de Escipión.

Paralelamente, y con algún nexo de unión, se nos muestra la figura de Plauto: su vida miserable y el comienzo de su carrera teatral como comediógrafo de éxito.

En conjunto, la larga novela constituye un fresco histórico estupendamente ambientado y documentado, muy medido en su estructura, de manera que atrapa al lector en una sabia combinación de escenas descriptivas, situaciones de acción (espléndidas algunas narraciones de combates) y hasta momentos distendidos. El contrapunto de la figura de Plauto es un hallazgo muy logrado que da equilibrio a la novela y amplía notablemente el espectro de personajes y de ambientes. Tan sólo un pequeño pero: de vez en cuando se nos explican hechos y situaciones ya mencionados anteriormente, lo cual produce un efecto de reiteración que desentona en un conjunto armonioso y ágil.

Supongo que el resto de la trilogía no defraudará: espero contarlo aquí en su momento.

“Les places d’Ulisses” de Vicenç Llorca

De les pròpies mans del poeta Vicenç Llorca he rebut Les places d’Ulisses. Poesia reunida (1984-2009), publicat recentment a l’editorial Òmicron. Em crida l’atenció el gruix del volum (541 pàgines), i també la portada: un quadre d’Edward Hopper que m’agrada, intitulat The Long Leg; després m’adono que també dedica a aquest pintor nord-americà un poema central d’Atles d’aigua, “La paret de la llum”.

 

La mar, la sorra, el veler, el blau,  el far, el port són ben presents en l’obra del poeta i viatger Vicenç Llorca, una obra que destil·la la llum mediterrània i un periple odisseic. Al “Sonet de Mayernigg ” que tanca la primera secció de La Pèrdua la figura d’ Ulisses apunta com la metàfora fundacional de la trajectòria de recerca llorquiana:

“Densitat, em celebro en lúdic jorn

_sol místic de l’ocell_ amb la gonella

de savi antic, _Ulisses del retorn_.”

 Tanmateix, em pregunto per què  ha titulat la seva obra completa Les places d’Ulisses? Ell mateix, com acostuma a passar, en dóna la resposta: “Se’m va acudir que es podia titular Les places d’Ulisses -tot inspirant-me en un poema meu de L’amic desert titulat “Les perles d’Ulisses”-, ja que, en certa mesura, les obres d’aquest moment tenen en compte la metàfora homèrica de la vida com a viatge, alhora que proposen un símbol central de la meva poesia: la plaça. Per aquesta raó, Les places d’Ulisses és el títol que he donat també a tot el volum. En certa mesura, he trobat a través de la plaça una manera d’endinsar-me en la complexitat del món, i el desig del món, alhora que ha esdevingut un eix central en la construcció del que anomenava suara una poesia humanista”.

A Les places d’Ulisses,  aplega els vuit títols de poesia que ha fet al llarg de vint-i-cinc anys. Recupera els seus primers poemes de joventut, recollits el 1984 a Miscel·lània-6. Cita de poetes a Santa Coloma de Gramenet, i altres poemes que havien restat inèdits o en un segon pla. Un volum que inclou tota la seva intensa trajectòria poètica fins al moment amb una proposta de periodització així com una introducció on s’exposen les línies mestres del llibre. Respon a un criteri d’evolució cronològica per etapes i, amb bon criteri, s’hi han conservat els pròlegs originals de les edicions. Tots els poemes i tots els llibres apareixen ben etiquetats amb un títol, prou significatiu per no tenir-lo en compte. Tot respon a un pla ben pensat, no hi ha res col·locat a l’atzar:

Comença amb “Els ulls de Telèmac”, poesia escrita entre els catorze i els dinou anys, (el fill que espera l’arribada del pare, Ulisses).

A la primera etapa, Les places d’Ulisses, subtitulada La poesia del ser, que s’estén des del primer llibre en solitari La pèrdua (1987) m’agradaria destacar “Recordare”  pel seu referent platònic de recordar, d’uns ulls que saben veure més enllà de la realitat sensible, amb el poema “Gloriosus est“  i el tòpic horacià del beatus ille, tot passant per Places de mans (1989) i pel seu referent mitològic destacaria “Ciutat d’Orfeu” i , a L’amic desert (1992) els poemes “El cor d’Helena” , “Les perles d’Ulisses” i ”L’educació de Lisis”, tot un cant platònic a l’amistat.

A la segona etapa trobem La passió del geògraf o La poesia del ser-hi. Comença amb Atles d’aigua (1995), un recull de poesies ben reeeixit,  i amb referents presocràtics de l’aigua com a símbol recurrent de l’origen de la vida i com a senyal que ens marca la ruta. El “Triomf dels mamífers”, l’última part del recull s’obre amb el poema “Odissea”. L’home encara somia la concòrdia i busca els indrets més amagats, les sensacions més fondes. Cel subtil (1999) comença amb aquests mots de Virgili “macte nova virtute puer sic itur ad astra” i es divideix en tres parts, la segona de les quals es retola “Secretum” per Petrarca i la tercera “Arrel del vi”. Els meus ulls es fixen en “Ara pacis” i especialment en els versos finals en què trobem el poeta de Beòcia:

“Amb les imatges dels cants que hem escrit,

refem el tors del present, componem

el sol de Píndar i l’ombra del dia.”

 i en “Ronsard contempla la rosa”  reviu el tòpic del carpe diem. Tanca aquest cicle de deu anys amb Ciutats del vers (2005).

A la tercera etapa Celebració de l’arribadaPoesia del ser-ne apareix l’amor com a força de donació entre les generacions i el desig intens de paternitat. De les criatures més belles (2006) destacaria “ L’espai grec” I i II. Encapçala la segona part De les criatures més belles amb aquests mots de Marc Aureli: “Harmonitza’t amb les coses que la sort t’ha assignat i estima aquelles persones entre les quals la sort t’ha fet viure, però estima-les de veritat”.

A L’últim nord (2008) la recerca de la desitjada paternitat, l’experiència de l’adopció i tot el viatge per terres russes ha arribat a port amb un nen, petit blat de juny, de nom Vicenç.

A Altres poemes inclou poemes esparsos organitzats pel seu ordre de publicació en revistes i en diverses plataformes. Crida l’atenció pel títol llatí “Laudes Supendam cor tuis aris!”, variació sobre un tema de Baudelaire i “Matemàtica de la turmenta”  per Orfeus…

Acabo de llegir amb molta emoció  l’obra completa d’un poeta humanista, simbolista, entusiasta de la vida, que sap compartir el goig de viure, la bellesa i l’amor, alhora cautelós i reflexiu, emmirallat en Carles Riba i en J.V. Foix, amb forts batecs de  Kavafis i de Maragall i  de pregona influència homèrica. Un poeta català de veu fresca però de sons molt vells, una síntesi perfecta de  tradició i modernitat. Li plau el decasíl·lab i l’alexandrí, així com també l’enneasíl·lab, un vers poc emprat en poesia catalana; en canvi,  poques vegades fa ús del vers lliure.

La poesia de Vicenç Llorca és vital, espacialista (el tema recurrent és el de la plaça, punt de contacte amb l’infinit), de fort simbolisme i pot ser tan llegida en el silenci interior, amb mirada atenta i reposada, com  ser recitada en veu alta i seguir el seu personal trajecte líric, el seu mapa poètic  (l’he inclós en el nostre Mapa poètic de Grècia amb “L’educació de Lisis”).

 Hic et nunc he triat sols els poemes que m’han cridat l’atenció per fer un petit viatge a la recerca de referents clàssics, però us convido a gaudir dels vint-i-cinc anys de poesia de Vicenç Llorca,  tot resseguint la seva evolució, la lectura cronològica en resulta molt atractiva, o triant la temàtica en funció de la vostra necessitat vital, la poesia s’ha de viure, s’ha de sentir no pot ser lectura obligada, ha de ser lectura desitjada i des d’aquí esperem amb il·lusió l’obra llorquiana futura per tal de créixer junts i fer aquest viatge cap a Ítaca o com diu ell en el poema “Sortida” de Cel subtil, en homenatge a Virgili i a Petrarca, musicat per Xavier Baulies, i recitat per Carme Elies :

 ”El que es tracta és de sortir

sempre a les estrelles".

Encara ressona dintre meu  aquest vers heraclità de Llorca: “Ningú no pot escriure la vida dues vegades en la mateixa paraula”.

Vint-i-cinc anys de poesia fan un cercle perfecte que comença en els poemes postadolescents de La pèrdua i es tanca per tornar a començar a L’últim nord i a L’orient d’una perla o Temps d’aigua on cita Carles Riba “¿D’on venim que no fos tornada?” o “¿On tornem, que no fos naixença?”.

Publicat a El Fil de les Clàssiques i a Quadern blau.

Sertorio:un general contra Roma

 de Joaô Aguilar. Edhasa, Barcelona, 2009.

La novela se enmarca en tierras hispánicas y en ella aborda la rebelión del general romano Sertorio, un hombre que supo aglutinar a los pueblos ibéridos contra la Roma gobernada por el dictador Sila, a la que mantuvo en jaque entre los años 80 y 72 a.C..

El relato corre a cargo de tres personajes que mantrendrán una estrecha relación con Sertorio: Eumenio de Rodas, filósofo griego afincado en Roma; Lucio Hirtuleyo,fiel lugartenientede Sertorio en Hispania y Médamo, hijo de Eumenio.

El texto, ameno y bien estructurado, ofrece, pues tres perspectivas distintas de las rebelión de Sertorio, en una obra donde lo general y lo individual se unen para recrear una historia épica y emotiva que atrapa al lector hasta la última línea

 

IMPERIVM, de Robert Harris

Robert Harris, Imperium. Ed. 62. Barcelona 2007.

Sobre Cicerón se han escrito bastantes libros, y también novelas. Quizá muchos recuerden La columna de hierro, la estupenda obra de Taylor Caldwell, posiblemente la mejor recreación de la figura del orador.

Ahora, Robert Harris publica una novela titulada Imperium, que abarca el período comprendido entre el juicio contra Verres y la consecución del consulado por Cicerón. Los acontecimientos se ponen en boca de Tirón, el fiel y eficaz secretario de Marco Tulio.

Harris se ha documentado convenientemente, y sus comentarios históricos o institucionales son acertados y oportunos.

La historia avanza de forma fluida, combinando de manera hábil descripción e intriga. El desarrollo narrativo de la novela muestra que su autor sabe contar una historia y que lo hace de forma amena y sin grandes altibajos. Sin embargo, no se queda el autor en la pura acción sino que intenta profundizar en la persona del protagonista, trazando a lo largo de la novela un retrato creíble.

La novela resulta ser, si no una aportación imprescindible al estudio de la figura de Cicerón, sí una muestra de buena divulgación de una época del final de la República romana.

Robert Graves i el món clàssic

Maria Rosa Llabrés, Robert Graves i el món clàssic. Lleonard Muntaner, editor. Llibres de la nostra terra, 70. Palma, 2006. Premi ciutat de Palma de Crítica literària.

Maria Rosa Llabrés ha rebut recentment el premi literari Ciutat de Palma de Crítica Literària, el Camilo José Cela 2008, en la seva primera edició, pel seu llibre Robert Graves i el món clàssic (Lleonard Muntaner, editor). Un premi encertat perquè és el primer llibre que estudia a fons la presència de les fonts grecollatines en la dilatada obra de l'escriptor anglès resident a Deià (Mallorca).

La mallorquina Maria Rosa Llabrés és una bona coneixedora del món clàssic i alhora de l'extensa obra de Robert Graves i això li ha permès fer un estudi de conjunt, no sols de les ben conegudes novel·les històriques (Jo Claudi i Claudi, el déu) sinó de tota la seva vasta producció (narrativa, estudis erudits, articles i particularment poesia). A més, la sensibilitat poètica de Maria Rosa Llabrés ha enriquit extraordinàriament aquest llibre.

És tot un encert de l'autora l'haver ordenat el seu treball per obres ja que això permet al lector familiaritzar-se amb el mètode i tècniques de Robert Graves en cadascun dels seus llibres i l'ajuda a comprendre les claus exegètiques de la seva obra, anant seguint el rastre de les fonts grecollatines en què s'inspirà i conformà el seu imaginari.  

Robert Graves, tot i haver estat un autor criticat i poc considerat en el món de la filologia clàssica, ha resultat ser un autor original i universal, un clàssic del segle xx que ha contribuït a la difusió de la cultura grecoromana.

Vegeu a El fil de les clàssiques "Premi ciutat de Palma de Crítica Literària. Robert Graves i el món clàssic, de Maria Rosa Llabrés. Palma, 2006.

La canción de Troya

La canción de Troya de Colleen McCulloughColleen McCullough, La canción de Troya. Ed. Booket, Barcelona 1998, 507 páginas.

Estamos alrededor del año 1000 a.C., las ciudades griegas ven amenazada su supervivencia por la rivalidad con Troya, que controla todas las rutas comerciales, impidiendo así el abastecimiento de les griegos. Entonces, el rapto (o la huida) de Helena, esposa de Menelao y reina de Esparta, perpetrado por Paris, príncipe troyano, se convertirá en la excusa perfecta para empezar un largo conflicto que unirá a los griegos contra el poder de Troya.

En La canción de Troya, McCullough reescribe la epopeya de la caída de Troya des de un punto de vista histórico, pero sin olvidar ningún detalle de la leyenda tradicional. Es decir, McCullough nos relata cómo habría podido ser la mítica guerra de Troya si hubiese acaecido en la realidad tal y como nos es narrada por Homero. Para aumentar el realismo de la novela y hacerla más plausible todavía, cada capítulo es narrado por uno de los protagonistas, cosa que nos permite adentrarnos en la psicología de los personajes y conocer sus sentimientos y impresiones respecto a los hechos que van sucediéndose en el libro. Todos, des del rey Príamo, deslumbrado por la grandeza de Troya; hasta Agamenón, rey de reyes, ansioso por aumentar su poder; pasando por Helena, la seductora causante de la guerra; Héctor, el heroico príncipe troyano; Aquiles, una atormentada máquina de combatir; Ulises, sutil y brillante; y muchos más, aportan su granito de arena a la narración del mítico conflicto.

La canción de Troya es, sin duda alguna, una de las mejores creaciones de McCullough, perfectamente recomendable a todos los aficionados al mundo clásico y especialmente a los amantes de la fantástica epopeya de la guerra de Troya.

Publicado previamente en Hic et nunc.

Señores del Olimpo

Negrete, Javier: Señores del Olimpo. Ed. Minotauro. Barcelona, 2006. 364 pág. Premio Minotauro 2006.

“El título Señores del Olimpo”, según explicó Javier Negrete, “se debe a que en mi novela no hay un solo señor, Zeus, sino que narro la lucha entre padres e hijos, entre los dioses. Es la lucha por el poder, la lucha por el dominio del Olimpo, donde habitan los dioses griegos, y lugar donde Zeus es el jefe, pero que ve como aparecen una serie de criaturas, como Tifón, que ponen este universo en peligro, y todo esto mezclado con cambios, hacen que Zeus y el resto de dioses se encuentren en dificultades”. Para el ganador del tercer Premio Minotauro, los Dioses Griegos son criaturas fascinantes: poderosos, infantiles, ególatras, egoístas “y por eso, me encantan”. (extraído de aquí).

El clima está cambiando y son muchos los que lo achacan a la impiedad de los hombres, protegidos de Zeus. Pero el rey de los dioses, se enfrenta a sus propios problemas. Los gigantes amenazan con marchar desde el lejano Norte sobre las tierras de los humanos. Éstos, cada vez más numerosos, ponen en peligro la existencia de sátiros, centauros y otras razas antiguas a las que hostigan en sus bosques ancestrales. Por si las intrigas y rencillas entre los mismos dioses fueran pocas, una criatura llamada Tifón, que asegura ser hijo de Cronos, amenaza con convertirse en el nuevo señor del Olimpo.

Como antes que él hicieran Robert Graves, Mary Renault o Valerio Manfredi, Javier Negrete se ha adentrado en el fecundo terreno de la mitología griega y engarza los mitos para crear una novela que es la suma de multitud de registros, desde la narración de aventuras al relato de un viaje a un mundo nebuloso y arcaico en el que los hombres coexistían con los dioses y se veían arrastrados por sus intrigas, sus odios y sus devaneos amorosos. (Texto de la contraportada)

Mi comentario aquí

Talos de Esparta

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Valerio Massimo Manfredi, Talos de Esparta, Barcelona, Debolsillo, 1988, 365 páginas.

  Aristarcos, líder de una noble familia espartana, ha tenido un segundo hijo, Talos. Sin embargo, este ha nacido tullido i, como ordena la tradición, debe ser abandonado en el monte Taigeto, al alcance de los lobos. Pero un viejo ilota, miembro del orgulloso pueblo que habitaba las tierras de Esparta antes de caer en la esclavitud, recogerá a Talos y lo educará en las antiguas tradiciones ilotas: un día no muy lejano la profecía se cumplirá y el último rey de los ilotas, Aristodemos, volverá para liberar a su pueblo.
La primera vez que Talos se encuentra con su hermano, Brito, miembro de la élite guerrera espartana, será para defender el honor de la mujer que ama. Pero los dioses les deparan mayores empresas, y ambos lucharán juntos contra los persas que amenazan con invaidir la Hélade. Después de la guerra, Talos aún tendrá una misión que cumplir, la misión por la que fue salvado de morir en las fauces de los lobos del Taigeto.

  Talos de Esparta nos transporta, con más o menos acierto, a la antigua Esparta en la época de las Guerras Médicas. La batalla de las Termópilas, las campañas del diarca Pausanias i la rebelión de los ilotas son hechos históricos que aderezan la acción del libro. No obstante, la novela presenta los defectos comunes en todas las obras de Manfredi (trama demasiado cinematográfica i comercial ―hay que tener en cuenta que Manfredi es una máquina de escribir best-sellers―, "hiperemocionalidad" de los personajes…) i que en algunos casos llega a ser repetitiva i monótona, se trata de un buen libro si lo que queremos es pasar unas horas entretenidas.

Publicado previamente en Hic et nunc.

La joven de Esparta

Rodríguez, Cristina: La joven de Esparta. Ed. Grijalbo. Barcelona, 2006. 536 pág.

"El deso de vengar la muerte de su hermano lleva a Thyia, joven ciudadana de Esparta, a unirse al ejército como sirviente de Anaxágoras, intrépido guerrero al que odia con toda su alma, ya que lo cree culpable de esa muerte.

Esta apasionada pero sólida recreación histórica permite revivir una cultura y un universo poco conocidos, desde los detalles de la vida cotidiana a los usos y costumbres de la peculiar sociedad espartana. Novela con aires de epopeya, minuciosamente documentada y con unos personajes inolvidables. La joven de Esparta es una maravillosa novela histórica que no olvida que la historia es también una aventura."

En este terreno pantanoso de la clasificación de géneros, no me atrevería a desdecir lo que los propios editores (o incluso su propia autora) dicen de ella: Novela Histórica. Yo, en mi humilde opinión, la clasificaría dentro de la Novela Romántica. Supongo que es cuestión de porcentajes (¿a qué le damos más importancia, a la Historia o a la historia?). Para mí, un "Pasión de Gavilanes" a la espartana, con todo lo que ello implica (¡y que NADIE me toque Pasión de Gavilanes!): odio, amor, lucha, aventuras, enemistades, personalidades escondidas, pasión desenfrenada, … triunfo del amor. Hasta ahora parecerá que no me ha gustado nada la novela, pero no es así. Si hubiese buscado en ella un reflejo veraz de la realidad espartana, posiblemente ni siquiera me hubiese puesto a escribir esto (con lo que me está costando); además, no soy ni historiador, ni licenciado en Historia, y menos un amplio conocedor de la sociedad espartana (por no ser ni soy habitual lector… de novelas -y menos históricas). Si lo hago es porque me he sorprendido a mí mismo acabándome una novela de más de 500 páginas en tres días. Una novela ligera, con una prosa fácil, buen tamaño de letra (algo que hay que agradecer en estos tiempos). 

Creo que hay mejores quinientas páginas en la historia de la literatura clásica y de temática clásica como para ponerla de lectura, pero sí la recomendaré para leer en verano a la sombra de los pinos (o de la sombrilla).

Se puede leer un extracto aquí.

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