Nîmes, es una ciudad situada en el sur de Francia. Una zona muy mediterránea, y que recuerda mucho a los paisajes españoles. Es también la capital del departamento de Gard.

Arena de Nîmes
Fue una antigua ciudad gala que posteriormente fue conquistada por los romanos. Gracias a esa época, es también conocida como la Roma francesa. Sus restos romanos tan bien conservados, son motivo de orgullo para sus habitantes y también para el resto del mundo que los visita asiduamente. Destacaría entre ellos el amfiteatro o Arena de Nîmes, que es el mejor conservado del mundo y que ahora también se utiliza para celebrar corridas de toros, y también Maison carrée, un antiguo templo romano que aún conserva sus paredes en pie, entre las hermosas columnas corintias. Ambos edificios, datan del Siglo I d.C.

Maison Carrée
Tuvimos la posibilidad de viajar hasta allí, parte del equipo de FORUM TRAIANI, para participar en la celebración de los primeros grandes juegos romanos.

Stand de Forum Traiani
Una gran fiesta romana, que llenó la ciudad de visitantes de toda Francia, y otros paises de Europa, como Alemania. Estuvimos instalados, en el patio del museo arqueológico (antiguo colegio de Jesuitas). Algo apartados del coliseo, como hubiera sido nuestro deseo, pero no por ello menos interesante.
Allí conservan un sinfín de restos lapidarios y mosaicos, dignos de ver. La organización fue en todo momento muy cortés con nosotros, ofreciendonos todo aquello que pudieramos necesitar. Gracias a esta celebración, pudimos hacer participe a mucha gente de nuestra pasión por el mundo romano y no cesaban las preguntas sobre los diferentes artículos que teníamos a la venta en nuestro stand romano. También teníamos nuestro stand de peluquería, donde Manuela, nuestra experta peluquera, enseñaba pelucas y realizaba peinados como los que llevaban las mujeres romanas.

Peluquería romana
Otros artesanos, enseñaban como era la fabricación de lámparas de aceite, sandalias romanas (tanto militares como civiles) e incluso la organización realizaba manualidades con los más pequeños que tenían la posibilidad de fabricar una “bulla” y una “fibula”. Creo que también es una satisfacción, poder enseñar a otra gente parte de la cultura romana, desde nuestros modestos conocimientos.
Yo por desgracia, no pude participar de los espectáculos dentro de la arena, pero allí se encontraba el emperador romano disfrutando de la lucha de gladiadores. Unas 14.ooo personas, disfrutaron cada día de este famoso espectáculo. Por suerte, otros miembros del equipo como Andreas, pudieron asistir al interior del amfiteatro e hicieron fotos para que los demás también puedieramos ver lo que allí había acontecido. La organización había repartido entre todos los participantes unas pulseritas de caucho, que nos daban libre acceso a todos los museos y espectáculos.

Espectáculo dentro de la Arena
Los desayunos y las cenas, se servían en un gran restaurante justo delante del amfiteatro, por lo que era una delicia comer cada día teniendo esas vistas delante de uno. Allí nos juntabamos todos los grupos, y era como una gran fiesta diaria. Ibas conociendo a miembros de otros grupos y porque no, ¡practicando un poco nuestro pobre francés!, un ambiente de gran camaradería y buen “rollo”.
En definitiva otra gran fiesta romana, para todos aquellos amantes de esta época y una posibilidad de conocer nuevas ciudades del antiguo imperio romano.
Pero nuestro viaje no acabó ahí, nuestra curiosidad nos hizo llegar hasta el famoso Pont du Gard, el aqueducto romano con tres niveles de altura, que está situado sobre el río Gard. Otra muestra más de la precisa ingeniería romana, que ha resistido al paso de los siglos. A pesar de haber tenido que luchar contra varias inundaciones y contra la climatología diaria durante todo este tiempo. El Pont du Gard, tenía originalmente casi 50 km de longitud, y su misión era abastecer a la ciudad de Nîmes de agua. El puente romano, es patrimonio de la humanidad por la Unesco y uno de los cinco monumentos más visitados en Francia. Dentro del recinto también disponen de un fantástico museo, con toda la história del aqueducto. Es muy interactivo, y tanto puedes sentarte a escuchar una narración sobre las termas (también en castellano) como puedes ver gruas, poleas y piedras, que nos muestran como se construyó el puente. Muy recomendable.

Vista general del Pont du Gard
Este sería nuestro pequeño diario de viaje, y que he querido compartir aquí, para que todos podáis disfrutar, aunque sea un poco, de nuestro viaje a esta preciosa ciudad del sur de Francia.